tomando agua

LIQUIDO VITAL

Juan 7:37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

El primer hábito que debemos comenzar a practicar es beber agua. El agua es el líquido vital que Dios ha provisto para todos los seres de este planeta. El hombre, los animales y las plantas necesitan del agua para vivir.

Nuestro cuerpo es 70% agua, lo que hace que beber agua sea una de las tareas más importantes de nuestra vida.

El agua nos ayuda de muchas maneras:

1) El agua ayuda a disolver los nutrientes, que gracias al torrente sanguíneo son llevados a todas las partes del cuerpo. A demás que es un elemento necesario para una buena digestión.

2) Muchas partes de nuestro cuerpo necesitan ser lubricadas, como nuestros ojos. El agua ayuda a que estas partes tengan el líquido necesario para su correcto funcionamiento.

3) El beber agua nos ayuda a mantener la temperatura del cuerpo, ya sea que tengamos calor o mucho frio.

Muchas veces reemplazamos el agua por otras bebidas: gaseosas, jugos en caja, bebidas azucaradas de diversos tipos e incluso algunos consumen jugos naturales de las frutas frescas. Ninguna de ellas reemplaza el agua.

Para un correcto funcionamiento del organismo se deberían beber aproximadamente ocho vasos al día o dos litros de agua. Como consecuencia de no tomar suficiente agua nuestro cuerpo sufre de deshidratación. La deshidratación se define como un 1% o mayor pérdida del peso corporal como resultado de la pérdida de fluido. Algunas consecuencias del poco consumo de agua son: problemas digestivos, problemas en las articulaciones, sequedad de boca y piel, bajo nivel de energía, hinchazón abdominal, poca tolerancia al calor y llanto sin lágrimas.

Los primeros signos que alertan de una ligera deshidratación pueden incluir una ligera embriaguez, mareo, irritabilidad y dolores de cabeza. ¿Cómo es tu día cuando no tomas suficiente agua de la fuente de la vida eterna? Seguro que los síntomas son muy similares a los de la deshidratación pero en el sentido espiritual. Nos volvemos irritables, impacientes y pesimistas. La vida de Cristo fluirá a través de la nuestra en la medida en que estemos en compañerismo constante con El. Y esto se reflejará en nuestro trato con los demás. No seremos irritables, impacientes ni pesimistas.

En el texto que sirvió de base para la reflexión de esta mañana, Juan 7:37 leemos: ‘’En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.’’

Así como el agua es imprescindible para la vida en este planeta, una vida sin Cristo no es vida. Jesús nos llena de paz, serenidad y fortaleza para enfrentar los desafíos que nos presenta cada día este mundo de pecado.

Comentando este texto de Juan 7:37 leemos en El Deseado de Todas Las Gentes lo siguiente:

Mientras Jesús hablaba al pueblo, los corazones se conmovían con una extraña reverencia y muchos estaban dispuestos a exclamar, como la mujer de Samaria: «Dame esa agua, para que no tenga yo sed» (S. Juan 4: 15). Jesús conocía las necesidades del alma. La pompa, las riquezas y los honores no pueden satisfacer el corazón. «Si alguno tiene sed, venga a mí y beba». Los ricos, los pobres, los encumbrados y los humildes son igualmente bienvenidos. El promete aliviar el ánimo cargado, consolar a los tristes, dar esperanza a los abatidos. Muchos de los que oyeron a Jesús lloraban esperanzas frustradas; muchos alimentaban un agravio secreto; muchos estaban tratando de satisfacer su inquieto anhelo con las cosas del mundo y la alabanza de los hombres; pero cuando habían ganado todo encontraban que habían trabajado tan sólo para llegar a una cisterna rota en la cual no podían aplacar su sed. Allí estaban en medio del resplandor de la gozosa escena, descontentos y tristes. Este clamor repentino: «Si alguno tiene sed», los arrancó de su pesarosa meditación, y mientras escuchaban las que siguieron, su mente se reanimó con una nueva esperanza. El Espíritu Santo presentó delante de ellos el símbolo hasta que vieron en Él el inestimable don de la salvación. El clamor que Cristo dirige al alma sedienta sigue repercutiendo, y llega a nosotros con más fuerza que a aquellos que lo oyeron en el templo en aquel último día de la fiesta. El manantial está abierto para todos. A los cansados y exhaustos se ofrece la refrigerante bebida de la vida eterna. Jesús sigue clamando: «Si alguno tiene sed, venga a mí y beba». «Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente». «Más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna» (Apocalipsis 22: 17; S. Juan 4: 14). – El Deseado de todas las Gentes, págs. 417, 418

Consigue hoy una botella de agua o un termo y comprométete a beber entre 6 a 8 vasos de agua al día. (2 litros de agua)

Es muy saludable acostumbrarnos a tomar un vaso de agua al momento de levantarnos, activa los órganos internos y los pone en funcionamiento. Así como es saludable cultivar el hábito de tomar un vaso de agua al levantarnos cada día, de la misma forma debemos cultivar el hábito de tomar de la fuente de agua de vida eterna cada día al despertar.

Una expresión dice: ‘’El agua es vida. ’’ Nosotros sabemos que la vida es Cristo! Para que nuestra vida en esta tierra tenga sentido y para que seamos participes de la vida eterna, tenemos que tomar cada día de la fuente que se ha provisto para nosotros para que su vida fluya a través de la nuestra.

No salgas hoy de casa sin tomar del agua de vida dedicando tiempo a la lectura de la Palabra de Dios y a la oración. Medita durante todo el día en las hermosas promesas registradas en las Escrituras y permite que de este modo Jesús el agua de vida refresque tu alma y fortalezca todo tu ser para enfrentar los desafíos de hoy.

Hoy daré gracias a Dios por el agua que nos da. Daré gracias por el Agua de Vida provista para todos los hombres.

Dios te bendiga!

1 comentario en “LIQUIDO VITAL”

  1. Martha Helena Hazoury

    Gracias por tan buena información sobre el agua y sus beneficios, y por el excelente mensaje enfatizando que JESÚS es nuestra fuente eterna de agua de vida.
    Dios los bendiga.

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